El 14 de febrero se suele pensar en cenas afuera y reservas imposibles. Pero, ¿qué hay más romántico que preparar algo rico en la calidez de tu propio hogar?
El fin de año trae ese algo especial que no se puede explicar, pero sí sentir: la casa huele rico, hay risas que llenan las habitaciones y empieza ese ritual hermoso de pensar en las personas que queremos